Que me doblega ante su fuerza.
Y me obliga a querer calcinar tus entrañas.
A sentirlas desde el interior.
Me obliga a querer hacerte sentirme dentro de ti.
Que sientas mi fuego y mi fuerza.
Que sientes como te quemo y desgarro por dentro.
Y la oscuridad se adueña de mis ojos.
Y no veo más allá de tu sensible y tibia piel.
Empañada de sudor y de llamas.
Y el demonio sigue dentro de mi, obligándome a corromperte.
Una y otra vez. Hasta que ambos ardemos.
Hasta que ambos nos consumimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario