miércoles, 11 de junio de 2014

El Todopoderoso no existe.

Quien diga que Dios te ama, miente.
Y quien diga que Dios existe, miente también.
¿Quién no se ha encontrado en la tesitura en la que ha perdido la fe?
¿Quién no se ha preguntado porqué ese Dios Benevolente del que habla la Biblia hace algo?
Y que ser Dios debe ser muy difícil ¿No?
Estar constantemente oyendo plegarias, súplicas, deseos, maldiciones...
Descartes decía que Dios tenía que existir si o si, que era impepinable, era imposible no concebir un ser con todas las cualidades habidas y por haber y que no tuviera la cualidad de existir.
Pero si ese ser infinito y perfecto, con todas las cualidades, incluida la de la existencia, existe, y existe tal y como lo concebimos, no puede ser misericordioso ni benevolente, es imposible.
Es imposible pensar en un ser que es solo pureza y amor y no sea capaz de ayudar a las personas con todo el potencial que posee. Si de verdad eres un ser que solo busca ayudar a la gente ¿Cómo puedes no ayudarle en los momentos de flaqueza y debilidad? Y es más, si no lo haces porque ha hecho algo malo o indecoroso ¿Cómo se puede ser tan indecoroso?
Los seres humanos somos pecadores por naturaleza, y es que imposible concebir a ningún ser humano libre de pecado. Pecamos por el simple hecho de nacer, y si ese Dios bíblico nos abandona y nos odia desde ese momento, ¿Quién puede creer en él? Tan sólo los locos podrían.
Y es que la Fe es algo que admiro en las personas, la fortaleza para creer indudablemente en algo y de ahí sacar fuerzas. Si Dios existe y está leyendo, solo tengo que decirte, que eres un maldito hijo de puta, y que pienso ir allá donde estés a darte una paliza, porque el sufrimiento humano no es un pago justo por haber nacido.

viernes, 6 de junio de 2014

Vuelta a la realidad.

Después de tanto tiempo sin poner nada por aquí, por fin vuelvo con ganas de echar bilis.
Desde mi última entrada, 15 de noviembre de 2013, han pasado casi siete meses.
Siete meses en los cuales he vivido mil y una cosas. Siete meses de luz y sombras.
La vida es así, allá donde haya esperanza, habrá desesperación. Y sí, me gusta ser dramático.
Me gusta exagerar las cosas, ya que de esa forma, se puede llegar a entender un mínimo lo que siente esa persona. En verdad los seres humanos vivimos encerrados en nosotros mismos, nuestro ego nos ciega y nos imposibilita ponernos del todo en la piel del otro.
La empatía está sobrevalorada, el entender como pueda sentirse una persona está pasado de moda.
Y desde mi punto de vista es así; por mucho que una persona se esfuerce en comprender a otra, le es imposible entender sus experiencias y sentimientos. Aunque esto no es nada nuevo ¿No?
En entradas anteriores, habré hablado en alguna de ellas sobre el ego y la empatía.
Pero bien, no quiero que esta entrada siga siendo una queja sobre la gente de mierda que me rodea.
El problema está, en lo que duele ver a una persona que para ti es especial, convertirse lentamente en una persona de mierda, en un falsísimo, vamos. Y esto es inevitable, uno no puede evitar que las personas cambien, ya que quien hace eso es la realidad que vive.
Todos estamos bajo el yugo de la realidad y el destino.
Pasamos nuestros días observando como ocurren las cosas a nuestro alrededor, y muy raramente, nos inmutamos.
Ahora se acerca ese período estival en el que uno debe hacer cosas antes de volver al día a día de la formación académica, así que espero que todo lo que ocurra bajo los rayos del sol, no queme nuestra frágil piel.

viernes, 15 de noviembre de 2013

La veracidad de la realidad.

Llega un momento en la vida de toda persona en el cual se da cuenta de una triste realidad; no eres indispensable para nadie.
Y esto es cierto, todos somos relevantes en la vida de las personas que nos rodean.
Podríamos desaparecer o simplemente no comunicarnos, y nadie notaria la diferencia. Y claro, esto es una putada.
La esencia de esta afirmación radica en el hecho de que no dejamos una huella tan profunda en las personas como nosotros creemos.
Llega un punto de inflexión en toda relación en el que las cosas se vuelven un tira y afloja.
Siempre habrá una de las dos partes que  tenga más estima hacia la otra. Pero claro, esto es normal hasta cierto punto, ya que siempre sentimos más preferencia hacia uno que hacia otros.
El problema llega cuando te das cuenta, de que nadie tiene esa preferencia hacia ti, y si, diría que te conviertes en un marginado, pero ojalá todos los que nos sentimos en esa situación nos besáramos con Emma Watson y comiéramos brownie con marihuana, así al menos de haría más llevadero.
Personalmente veo que soy relevante en la vida de todas las personas que me rodean, ¿triste? Pues si, un rato largo.
Pero si algo he aprendido de la adolescencia, es que las personas vienen y van, y que el tiempo pone a cada uno en su lugar.
No me cansaré de moverme hasta encontrar mi lugar, aquel donde encajar, y dejar de moverme entre grupos sociales que lo único que hacen en chuparte la energía vital y ponerte de mal humor.
Es cierto que hay personas que no me gustaría perder, todo hay que reconocerlo, no obstante, soy bastante radical, y claro, si no observo una acción altruista hacia mi persona, pues por mi pueden arder todos en el infierno.
Pasar de colegas a amigos lleva su tiempo, hace falta confianza , experiencia, conexión... Pero para pasar de amigos a colegas no hace falta nada, el tiempo y la vida te separan de esas personas con facilidad.
Todos compartimos un destino, y es haber nacido de las estrellas, pero nuestros destinos dejan de entretejerse con el paso de los eones. 

jueves, 1 de agosto de 2013

Falsísimos 3.33

Como es ya costumbre, hoy hablaré de nuevo sobre mis no tan queridos Falsísimos.
Esta entrada puede servir como extensión sobre los ya mencionados, o ser una nueva generación de Falsísimos. 
Pero como siempre, les pondré nuevos nombres para no delatarlos con facilidad.
La siguiente generación de Falsísimos DLC's comienza con el F.
Este Falsísimo es mazo egoísta. Muchísimo. Demasiado egoísta, y además, resentido.
El caso es, que este Falsísimo alardea siempre de "pelillos a la mar" o "no, pero si yo no le guardo rencor/odio a nadie", pero siempre te recordará algún hecho pasado que le dolió en su momento, no obstante, nunca te lo llegó a decir.
Bueno, la situación similar sería esta; resulta que ha habido algún problema con tu Falsísimo, y el caso es, que tu no tienes nada que ver en ello, siempre será Falsísimo F contra Falsísimo X (las peleas ajenas son siempre entre gente muy falsa).
Y claro, debería tocar posicionarte, ya que deberías apreciar la amistad de ambos Falsísimos por igual (mentira, a ambos los odias, pero bueno, en el fondo los quieres un poco), no obstante, no te posicionas, intentas hablar las cosas con ambos, de forma pragmática y justa, pero no, al Falsísimo F eso le duele horrores.
¿Porqué le duele a este Falsísimo que no te pongas de su parte? Pues por la sencilla razón de que lo quiere todo.
Cuando le hablas de sentarse como adultos a debatir, o a ponerse en la piel de la otra persona, este Falsísimo te dirá "Yo no tengo nada que hablar", "No, ese no es mi problema" o lindeces similares, todo muy altruista vamos (nótese el sarcasmo).
Y bueno, ¿Qué hacer con este Falsísimo nuestro? Nada, es una persona que no va a cambiar ni por las buenas ni por las malas, pero claro, no sabes muy bien porque seguir siendo amigo suyo.
El siguiente queridísimo Falsísimo, es el G. Este espécimen es raro.
Y digo raro en el sentido más ambiguo. Veréis, al igual que puedan ser alguno de los anteriores Falsísimos, este comparte un carácter egoísta y quejica.
Veréis un ejemplo; Un día de tu tranquilo e insulso verano, Falsísimo G te dice "Jo tío, hace mucho que no te veo", "Joder, ya no me quieres como amig@, no vienes a verme ni nada" o "Tengo ganas de verte" (pero que en realidad quiere decir "ven a verme tu porque me aburro". 
Total, que tras estas alegaciones, tu pequeño corazón dice; "Che, es verdad, me gustaría quedar con Falsísimo G como en los viejos tiempos".
Y claro, llegáis a un acuerdo, quedar en el sitio X a la hora Y. Un par de horas antes, el Falsísimo G te dice "No tengo dinero, no puedo quedar". Esto se traduce por un "Realmente no me apetece moverme de mi puta casa, así que ven tu". 
Pero tu orgulloso y pequeño corazón te dice "No seas imbécil, no te bajes los pantalones ahora o te tomará por el puto del sereno". Y claro, le dices que mejor otro día.
Y así, todo lo que podáis imaginar. Este Falsísimo en el fondo es majo, pero miente. 
Eso de que no tiene dinero es mentira, siempre tiene para cualquier cosa que sea un capricho suyo, pero nunca para verte. No, para eso no tendrá pasta.
Y para finalizar y seguir con la tradición de trilogías Falsísimas, quiero presentarles al Falsísimo H.
El Falsísimo H es ese que te folla.
No literalmente (de se así, al menos valdrían la pena sus polvos), sino que siempre acudirá a ti a contarte sus rayadas mentales, sus paranoias, sus problemas y todo ese tipo de cosas que hacen sentir a tu cerebro de la misma forma que si hubiera visto The End Of Evangelion.
Total, que esto realmente no tendría porque molestarte, el problema reside en que, en el momento en el tu estás un poco achuchado, o simplemente necesitas desahogarte de algún problema, este Falsísimo hará lo siguiente;
1.- Le quitará hierro a tus problemas. Ejemplo: Se ha muerto un familiar tuyo, y de lo único que te habla es de lo mal que lo pasó físicamente durante su última borrachera, como si la muerte lo solucionase todo. "Bueno, no lo pases mal, si total, lo pasado, pasado está, tu piensa que yo el otro día me puse to' ciego y casi la rosco". O barbaridades así
2.- Te cambiará de tema para que no le amargues. Ejemplo: Te caíste el otro día y te abriste el peroné, y cuando le cuentas como te fue o lo que tardaste en ir a urgencias, te suelta "Bueno, deja ya el tema, vamos a hablar de algo más aparte".
3.- Te dejará a tu suerte, así de sencillo, le cuentas lo hastiado que te sientes, y te dice que no puede hacerte caso de forma sutil pero directa.

Y bueno, con esto termina la entrada de mierda sobre Falsísimos, ya despotricaré más en otra ocasión.

domingo, 21 de julio de 2013

Otra de Falsísimos.

Al igual que en mi anterior entrada, en esta vengo a despotricar contra más vástagos que son los Falsísimos.
Empezaremos hablando del Falsísimo D.
Este Falsísimo es apreciable. Se le puede llegar a coger cariño, no obstante, no siempre merece nuestra simpatía.
Pues bien, este Falsísimo se caracteriza por la habilidad especial "Cariño". Este Falsísimo suele caracterizarse por ser algún amigo de la infancia que no hemos visto en años, o por el contrario, ser ese amigo de la infancia que nos acompaña desde todos esos años.
Por lo general suelen ser personas a las que tienes en alta estima y te jugarías la mano por ellas, es más, ellos te demuestran eso; apoyo, confianza, madurez, tranquilidad... Pero ERROR.
Este Falsísimo es pura fachada, tan solo quiere tenerte como baza cuando necesita algo o para contarte sus problemas cuando os veis una vez a la semana. Es cierto que este Falsísimo suele interesarse por nosotros, incluso nos apoya y aconseja, no obstante, en el caso de estar en un círculo de amigos, cambiará su actitud para-contigo. 
Si se da el caso en el cual, tu no eres el amigo Alpha o Dominante, este Falsísimo te utilizará tan sólo para pedirte algo o burlarse de ti con cierto humor estúpido y desagradable.
Este Falsísimo no tiene porque caernos mal, es más, puede ser una persona muy importante en nuestra vida, sin embargo, eso no implica que sea una persona falsa e hipócrita.
Una vez acabamos con el Falsísimo D, pasemos al Falsísimo E.
Este Falsísimo también nos cae bien a todos, esto se debe a que es nuestro amigo de fiestas.
El problema de este Falsísimo, es que solo cuenta con nosotros para pedirnos favores, de los cuales no sacamos nada a cambio, o casa donde alejarse en el caso de que contenga un elevado nivel de alcohol en sangre.
Seguramente conoceríamos a este Falsísimo por alguna casualidad del destino un tanto caprichosa; un día un amigo decide traerse a cenar a una amiga, la cual según el es "la mejor tía que conozco", y desde entonces ya sois "amigos". También puede ser una persona que conocimos en el cumpleaños de alguien y en el que acabamos muy borrachos ambos, pero eh, te cae bien.
En cualquier caso, este Falsísimo es caprichoso, egoísta y desconsiderado. Piensa que sois mejores amigos de toda la vida y por ello te mete en marrones y problemas que no te van no te vienen.
Por último, volveré a acabar una entrada con un tercer Falsísimo y me largo.
En este caso, quiero presentaros al Falsísimo F. También considerado "amigo veleta" o "sin personalidad".
Como su alias indica, este es el Falsísimo  que todos habremos conocido alguna vez en nuestra vida, este amigo es de débiles convicciones y siempre se deja llevar por alguien (Que no tiene porque caerte bien precisamente).
Este Falsísimo te cae bien, también te cae de putísima madre, pero sólo cuando esta contigo.
Esto puede ser confuso, ya que es parecido al Falsísimo D, pero ahora se verán las diferencias.
No, este Falsísimo no es tu mejor amigo, tampoco es un amigo de fiestas, es un Falsísimo a medias entre el D y el E, me gustaría llamarlo F, por seguir el abecedario, pero lo llamaré CG.
Total, que la presencia de este Falsísimo es agradable, no te molesta, te ríes con el y además te cae bien. Vamos, que es majo y con humor. 
No obstante, luego llegará a su casa, se meterá en su Tuenti o Facebook, y hablará con algún cretino falsisimo amigo suyo.
Esto implica, que si tu has estado tranquilamente hablando con el Falsísimo CG sobre el color del cielo, y habéis acordado que debería ser verde por toda la marihuana que os habéis fumado, llegará su súper amigo y le dirá que no, que ese pensamiento es estúpido, desagradable o que tu compañía es ofensiva para el.
Pero vamos a ver... ¿Qué clases de amigos de mierda puede tener este Falsísimo para no tener voluntad?
Claro esto mosquea un poco, tu aprecias a tu Falsísimo, pero siempre está su Pepito Grillo diciéndole que TIENE que hacer, como si fuera la puta madre que lo parió.
Total, a ti te toca los huevos, que ese Falsísimo con el que te has reído, tenga tal voluntad (vamos, podría mover montañas y secar mares con eso) como para seguir con sus ideales.
Vamos, por favor.
Bueno, aquí se cierra la entrada de hoy con la segunda tanda de Falsísimos. 

lunes, 15 de julio de 2013

Falsísimos.

Hoy vengo a despotricar contra esa gente que es deshonrosa y desagradable.
Sí, como ya dice el título de la entrada, la gente falsísima.
Supongo que todos hemos conocido a alguien por el estilo, si no creéis que es así, estáis equivocados, en dicho caso los falsos sois vosotros.
¿Y a qué viene esto de poner a caldo a los falsos?
Por una sencilla razón; me tocan los cojones a dos manos con guantes de estropajo y espino.
De verdad, no soporto a la gente así. ¿Tan difícil es ser sincero y legal? 
Dudo muchísimo que cueste tanto decir lo que uno piensa y siente sin llegar a ser cruel. 
Pero bueno, pasemos a casos más particulares. ¿Quién no ha vivido nunca alguna de estas situaciones? 
1. Quedas con una persona, todo bien, transcurre el tiempo hasta que faltan escasas horas para dicha reunión y en el último momento te dice "Cielo, no puedo quedar, me ha salido un imprevisto".
Bien, vamos a analizarla; en primera lugar "CIELO", esa palabra que sólo debería utilizar tu novia para preguntarte si quieres tortitas para desayunar, no para que algún/a niñat@ te diga que no puede quedar, todo se dicho, por un "imprevisto". Es una pena, debe haber muerto tu abuela o te has debido caer por las escaleras; esas cosas son imprevistos, algo que es ajeno a tu dominio. Pero claro ¿Quien te dice a ti que no le haya pasado eso al susodicho falso? Pues está claro ese "imprevisto". Se coge antes a un mentiroso que a un cojo, y cuando los falsos te dan plantón es porque alguien (alguien que probablemente resulte atrayente para el falso, lo cual debería implicar sexo, sino, fuego) le ha dicho de quedar escasos minutos antes de tu hora de quedada. 
Pues bien, este tipo de Falsísimo, llamemoslo Falso A, es el primero.
2. Segundo tipo de Falsísimo, aquel que es despechado y amargado por naturaleza.
Este falso suele ir acompañado de bordería y prepotencia. Os presento la situación;
Quedas con Amig@ X para jugar a la play, tomar un Monster o nadar en la playa, así, porque te apetece. Pues total, que tu has tenido una buena tarde, hasta que llegue el Falsísimo B.
Te saludará de forma muy cordial y amigable, como si no pasara nada, y te tiende la trampa: "¿qué tal la tarde?" Y tu respondes: "¿bien, con Fulano haciendo el Indio?"
Entonces ya se desatan los demonios de Pandora, ya que este Falsísimo se enfadará como un Basilisco, pero eh, no abiertamente, de forma incubierta, pero se delatará así mismo con comentarios bordes y secajos.
Esto implica que Falsísimo B se nos ha enfadado. Se haya totalmente indignado. 
Al cabo de los 6 meses te volverá a sacar el tema de "aquella vez que quedaste con Fulano y no me avistaste blablabla..." Pero EH. Falsísimo B nunca te dirá de quedar, siempre tendrás que ir tu detrás de tu falsito preferido. Todo esto si no quieres que se te mosquee.
Claro, este Falsísimo es muy caprichoso, por aquello que os dije sobre la prepotencia, suelen tener complejo de protagonista y no les mola nada ir detrás de gente con la que no quiera realizar un coito.
3. Para acabar con esta entrada (pero no con los Falsísimos, aún me quedan como 5-6 tipos de ellos) os presentaré al Falsísimo C.
Este Falsísimo es contradictorio por naturaleza. Es aquel que siembra patatas, pero eh, no quiere patatas.
Jo, que asco me da la existencia de este Falsísimo.
Bien, para ser algo más concreto, este Falsísimo es una persona amable, entrañable, suele ser bastante sociable. No obstante, a casi nadie le gusta su actitud. ¿Cuál es la actitud del Falsísimo C?
Parecido al Falsísimo B, el C es caprichoso. Suelen ser algo más racionales que los B, pero éstos suelen tener complejo de realeza.
Es decir, el Falsísimo C lo quiere todo hecho. Pero bueno, eso o tendría que convertirlo en falso o hipócrita.
Bien, la Falsimorfosis del Falsísimo C viene dada por la frase "En el fondo, me gustaría cambiar X cosa". Entonces, de buen corazón y de lerdo pensamiento, ayudas al Falsísimo C. En primer lugar te pide consejos, y tu se los das. Luego te pide favores, y tu se los das. Después te pide ayuda, y tu se la das...
Así hasta llegar al punto en el que le estás haciendo el trabajo sucio al Falsísimo C, pero claro, también es que puedes pecar de idiota y te has dejado engañar.
Pues no, te ha movido la pena, porque has visto al pobre Falsísimo C deprimido y angustiado por no poder conseguir u meta. Y tu le ayudas, y le ayudas, y le ayudas... 
Hasta llegar al punto en el cual te das cuenta de que eres imbécil, y el un aprovechado. Que su vida no va a cambiar, y que sólo le has aliviado cuatro malos tragos por la cara. 

En fin, aquí acabo hoy con los Falsísimos, continuaré otro día, porque con esto tengo para escribir una Wikipedia yo solo.

viernes, 12 de julio de 2013

El mundo y su puta mierda.

Con el tiempo me he dado cuenta: El destino es una vieja pelleja que siempre intetará jodernos.
No me gusta ser negativo ni deprimente, pero es una realidad. Siempre que dejamos algo en las manos del azar, solemos acabar con un resultado desalentador.
Es verdad que nosotros mismos nos creamos el camino que vamos a seguir, pero no siempre tenemos la oportunidad de obtener el resultado deseado.
Pero a ese tipo de desilusiones solemos estar acostumbrados. Todo nos ocurre de manera que esté tejido y prefijado.
Ya hablaban de ello los griegos con sus Moiras, aquellas viejas del destino que se encargaban de tejer un telar donde se reflejarían todos los caminos de todos los seres y las variables y enredos que tendrían con aquellos más cercanos. 
Pero no sólo eso, las Moiras también sabían cuándo iba a acabar tu vida.
Como poco, es tétrico y deprimente. ¿Qué libertad quedaría si supieras que tu vida ya tiene un final predestinado?
Lo que yo decía; desalentador.
Otro ejemplo de hilos y destinos, y ete mucho menos deprimente, es el caso de los asiáticos y su "hilo rojo". 
En este caso ellos creen en que dos personas, sin importar si se conocen o no, están destinadas a terminar enamoradas una de la otra. Todo esto decidido por un hilo rojo atado al dedo meñique de tu mano izquierda, también unido al mismo dedo de otra persona.
Dará igual cuanto se estire o se enrede, si debes estar con esa persona, acabarás con ella.
En fin, ¿y a qué viene todo esto?
Pues a que me parece un poco cruel aquello a lo que llamamos destino, ya que siempre te pone alguna prueba u obstáculo que te hace dudar de la suerte que tengas, pero bueno.
Si bien dicen que el destino es aquello que nosotros decidimos, yo prefiero pensar que todo es un poco más transcendental, que nuestra vida se rige por la física y la energía, que el azar tiene algo matemático y a la vez mágico, no obstante, como bien dijo Murphy, si algo puede salir mal, saldrá mal.