Voy a hablaros sobre Tales of Symphonia, para mi, uno de los mejores videojuegos y RPG's de la historia.
Primero voy a hablaros un poco sobre qué es, antes de hablaros sobre la historia y lo qué me enamoró.
Tales of Symphonia es un videojuego RPG de Namco de la saga "Tales of" bastante conocida y agraciada en Japón, ya sabeís, como Final Fantasy, Dragon Quest o nuestro amado Pokémon.
El juego salió en un principio para GameCube en Japón, Norte América y Europa, allá en el año 2004 (Si si, hace 8 años ya) y luego los nipones come arrocitos sacaron una segunda versión para Play Station 2, en el que añadieron ciertas cosas más, pero ésta nunca salió en los mercadones occidentales.
El juego es bastante adictivo y completo, es un RPG de Batallas en Tiempo Real, ya sabéis, de esos que machacas botones y haces combinaciones chachis, pero claro, si le añadimos técnicas especiales y magias espectaculares logra hacer que la batalla sea algo de lo más adictivo (que belicoso sueno)
Vale, lo planteo de la siguiente forma; ¿Qué harías si una de las personas más importantes de tu vida desaparece para restaurar este mundo en declive? Es un resumen bastante pobre ¿Verdad?
Nosotros llevamos a uno de los protagonistas, Lloyd Irving, un joven espadachín que es tonto con ganas.
Resulta que en la aldea en la que se crió el oráculo vaticinó la salvación del mundo a manos de la "Elegida".
Ésta resulta ser Colette, una de sus mejores amigas de la infancia.
Con la llamada de los cielos, Colette se irá convirtiendo poco a poco en un ángel, para así salvar su mundo a quienes quiere y ama, a pesar de que vaya perdiendo su humanidad y su capacidad de sentir...
La historia tiene aires nórdicos y alusiones a la guerra de ésta mitología, la Ragnarok.
Aparecen términos como el gran árbol magno Yggdrasill o las ciudades de los humanos, enanos y elfos (esos nombres impronunciables que terminaban siempre en -eim)
Un juego lleno de magia, ángeles, demonios, ideologías y sobretodo, sentimientos de amistad, amor y todas esas patochadas como libertad y tolerancia.
Solo puedo decir que es un juego magnífico, una obra de arte que merece la pena probar al menos una vez en la vida. Llevo 8 años jugándolo y jamás me canso de jugarlo y pasarlo una y otra vez.
A pesar de que sus graficos puedan dejar que desear, la historia es totalmente enamorativa y el resto del sistema totalmente adictivo.
Os dejo aquí un vídeo sobre una exibición de artes y técnicas conjuntas. (A ver si así os enamoro un poco más)
Sabes que la próxima vez que vayamos a tu casa jugaré verdad?
ResponderEliminarPor mi vale, aunque si no le coges el gustillo se te hace un poco tedioso.
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