sábado, 25 de febrero de 2012

No todo es gris.

Vaya, yo que ya había dado la semana por perdida voy y me encuentro con el día de hoy.
Pensaba que no sería más que un puente entre el viernes y el domingo.
Pero me he llevado una grata sorpresa en la tarde de hoy.
No pensaba salir de casa más allá del paseo que pueda dar un niño de 10 años sin la supervisión de su padre, sin embargo, terminé llendo a una bonita tetería, no una tetería de cachimbas y shishas, no, una de té y pastas.
Solo puedo describirla con la palabra: "Preciosa"
Si, esa que tanto me gusta usar para sacar una sonrisa femenina de las chicas que me importan.
Parecía un pequeño establecimiento, como si hubieran hecho una cueva con cristal y cortinas.
La ténue luz invitaba a sentarse en una de esas sillas, que no más lejos de cómodas eran reconfortantes.
El tapizado de las pareces era florido y con tonos pastel, pero lo mejor era la mercancía.
Jamás había visto los pasteles, magdalenas, tartas y dulces tan variados, apetitosos y suculentos.
Cada uno era único y especial. Personalmente, me compré con un amigo una magdalena, rellena con nueces y pasas, con una cobertuda de azúcar glass y una preciosa rosa coronándola.
El sabor era inigualable. Era como si Afrodita hubiera tenido un orgasmo en mi boca. Como si una horda de valkirias hubieran montado una orgía en mi boca al más puro estilo romano.
Simplemente estaba deliciosa.
Pero la cosa no acaba ahí.
En la vida había visto tantos tipos de té. Yo, que jamás había salido del rojo, verde y ese que te produce una ligera somnoliencia para irte a dormir como un viejo del geriátrico inflado a narcóticos para dormir, encontré un nuevo mundo sobre los té.
No, ahora en serio, siempre me ha gustado el té, lo consideraba uno de esos pequeños caprichos que solo los altos aristócratas de la antigua Francia sabían apreciar, y ver tantos me impresionó bastante.
Té hecho con pétalos de rosa ¡PÉTALOS DE ROSA! Parece sacado de algo de la alta burguesía.
Ay, y no solo de rosa, también con flores de Lotto ¡De lotto! Como si fuera sacado de un dorama japonés en el que dos colegialas se paran a tomar algo en un OQ antes de irse de parranda.
Y de caramelo, café, frutas del bosque...
Uff, una variedad inexplicable para algo tan simple como el té. Todo muy artesano eh, ahí mismo hacían, cogían las bolsitas de té y las rellenaban con los ingredientes, para luego ponértelas en unas pequeñas teteras diminutas, pero que quemaban más que el mismísimo Averno.
En serio, ha sido un momento muy especial estando ahí con los amigos, las bromas eran estúpidas, pero de esas que te unen y te ayudan a sincerarte.
Y después... Cuando creia que nos íbamos a ir a casa cada uno, por que ya se iba haciendo tarde y coger los últimos trams implica correr si luego necesitas un bus, estos deciden que quieren ir a la piscina climatizada de un edificio privado.
Realmente me entusiasmaba la idea de colarme en un sitio, de sentir el morbo de que alguien te pueda pillar y te echen. Estoy fatal ¿Verdad? En cualquier caso, que no podíamos entrar, era uno de esos edificios que tenían una puerta y luego in portal... En fin, un lío y nadie nos abría "por las buenas" así que nos colamos "por las malas" (Creo que no hay ninguna forma de colarse en un sitio público en el que te pueden acusar por allanamiento de morada)
Logramos entrar, y curiosamente, el maldito ascensor tenía una especie de certificación. Que vamos, que tenías que poner una tarjeta de residente para usarlo y se les ocurre la magnífica idea de subir por las escaleras. 39 pisos andando. No, no estoy tan solo, pero 33 si que han caido, los otros 6 en una especie de montacargas the free. Total, para nada subimos, por que la piscina climátizada estaba verjada y no podíamos subir, sin embargo, ese momento en las escaleras, mirando el manto luminoso de las nocturnas luces ha sido mágico. Me ahogaba, por que me faltaba el aire (el castigo por ser fumador) pero sin embargo mereció la pena.
¿Que por qué suelto este rollo? Por que creo, que tras haber tenido una larga semana de mierda y aciagos momentos, esta tarde, junto la noche anterior (La que mi gran amiga narrará futuramente en su blog) han sido unos momentos inolvidables, que han convertido esta fatídica semana en una de las mejores que he podido tener.
En fin, no tan solo quería hacer que vosotros, Dementios lectores inexistentes, valorárais cada momento y veáis claramente que no todo es de un gris oscuro tirando a negro, si no que todo tiene unos sensibles matices que llenan nuestro día a día de pequeños colores.
Y ahora, os dejo un poco de Gaga para amenizar la noche.
PD: Creo que os habréis dado cuenta de mi gran trastorno bipolar y mis hermosos brotes psicóticos.

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