Quien diga que Dios te ama, miente.
Y quien diga que Dios existe, miente también.
¿Quién no se ha encontrado en la tesitura en la que ha perdido la fe?
¿Quién no se ha preguntado porqué ese Dios Benevolente del que habla la Biblia hace algo?
Y que ser Dios debe ser muy difícil ¿No?
Estar constantemente oyendo plegarias, súplicas, deseos, maldiciones...
Descartes decía que Dios tenía que existir si o si, que era impepinable, era imposible no concebir un ser con todas las cualidades habidas y por haber y que no tuviera la cualidad de existir.
Pero si ese ser infinito y perfecto, con todas las cualidades, incluida la de la existencia, existe, y existe tal y como lo concebimos, no puede ser misericordioso ni benevolente, es imposible.
Es imposible pensar en un ser que es solo pureza y amor y no sea capaz de ayudar a las personas con todo el potencial que posee. Si de verdad eres un ser que solo busca ayudar a la gente ¿Cómo puedes no ayudarle en los momentos de flaqueza y debilidad? Y es más, si no lo haces porque ha hecho algo malo o indecoroso ¿Cómo se puede ser tan indecoroso?
Los seres humanos somos pecadores por naturaleza, y es que imposible concebir a ningún ser humano libre de pecado. Pecamos por el simple hecho de nacer, y si ese Dios bíblico nos abandona y nos odia desde ese momento, ¿Quién puede creer en él? Tan sólo los locos podrían.
Y es que la Fe es algo que admiro en las personas, la fortaleza para creer indudablemente en algo y de ahí sacar fuerzas. Si Dios existe y está leyendo, solo tengo que decirte, que eres un maldito hijo de puta, y que pienso ir allá donde estés a darte una paliza, porque el sufrimiento humano no es un pago justo por haber nacido.
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